Una de las Plantas Medicinales Más Antiguas

El comino negro (Nigella sativa) es una de las plantas medicinales más antiguas de la humanidad, conocida desde el antiguo Egipto como “la semilla de la vida”. Cleopatra lo usaba para el cuidado de la piel, y los arqueólogos descubrieron frascos con su aceite curativo en la tumba de Tutankamón. Hoy en día, sigue siendo uno de los tesoros más valiosos de la medicina natural.

Compuestos Activos y Beneficios

El extracto supercrítico de CO₂ del comino negro contiene más de cien compuestos bioactivos, siendo el más importante la timolquina, un poderoso antioxidante, antiinflamatorio y modulador del sistema inmunológico. Apoya las defensas naturales del cuerpo contra virus, bacterias y hongos, ayudando al mismo tiempo a equilibrar las respuestas inmunitarias.

Para la Piel, el Cabello y la Inmunidad

El aceite de comino negro se usa ampliamente en formulaciones para el cuidado de la piel y el cabello por sus propiedades regeneradoras celulares y calmantes. Ayuda a tratar la piel inflamada, propensa al acné o irritada, mientras que internamente puede aliviar los síntomas de alergias, asma y molestias digestivas.

¿Por Qué la Extracción Supercrítica?

La tecnología de CO₂ supercrítico extrae los ingredientes activos de la planta en su forma más pura — sin disolventes ni calor. El resultado es un extracto altamente concentrado, estable y natural que preserva la timolquina y otros compuestos vitales intactos.

En Resumen

Alabado durante siglos como un “remedio para todo,” el comino negro continúa demostrando su valor en la terapia natural moderna. A través de la extracción supercrítica de CO₂, todo su poder está ahora disponible en forma pura y concentrada para apoyar la inmunidad, la salud de la piel y la vitalidad general.